Seguridad activa para proteger equipos y datos
Consideramos la seguridad activa como todos los medios y controles que aplicamos para proteger la información y los equipos frente a accesos no autorizados, malware, troyanos, ransomware o intentos de ingreso realizados de forma intencional, accidental o por negligencia del usuario.
Para reducir estos riesgos, trabajamos en la seguridad de los equipos mediante contraseñas robustas, restricciones de acceso, permisos por usuario, cancelación de permisos, bloqueo de periféricos como pendrives y políticas de seguridad dentro de la red.
Prevención y control antes de que ocurra un incidente
Muchas veces los problemas de seguridad surgen desde el uso cotidiano. Por eso también acompañamos y orientamos a los usuarios, ayudando a que cada persona comprenda qué prácticas pueden poner en riesgo los datos, los sistemas o la continuidad del trabajo.
Contamos con experiencia en empresas que atravesaron situaciones complejas de seguridad. Detectar el origen de un problema puede llevar tiempo, por eso buscamos prevenir mediante políticas claras, controles sostenidos y medidas proporcionales a cada organización.
La seguridad activa es preventiva y proactiva: su objetivo es anticiparse a los riesgos y reducir al máximo las posibilidades de que un incidente afecte la operación.